Mostrando las entradas con la etiqueta De lo que se quiere y se puede. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta De lo que se quiere y se puede. Mostrar todas las entradas

sábado, 17 de agosto de 2013

Continuará

Esta mañana lo vi a Julio retocando la puerta-reja de su departamento con pintura acrílica. Me deseó un buen día. “¡Y ojo que hace mucho calor, jejeje!”. Pobre.  No sabe que me voy.  Ni él, ni el vecino que se viste de portero, ni la que anda en silla de ruedas pero en realidad camina, ni la dueña del perro salchicha, ni el que me amenazó con un cuchillo por cerrar la puerta con ímpetu. Tampoco Eloísa, porque tal vez esté muerta. Nadie. Ninguno de mis vecinos imagina que unas cajas de bananas marca The best invaden este living comedor y en ellas voy a guardar todas mis cosas para irme a otro edificio, otro barrio, lejos de tantas anécdotas que parecen inventadas.

Embalar una casa después de seis años es bastante duro. Me encontré con muchos DVDs sin rotular, enviados del infierno. También, con ropa que ya no me entra pero me niego a donar. Tardé horas para llenar una sola cajita con adornos y me cubrí de polvo descartando apuntes universitarios que no sabía que existían. Descubrí rollos de fotos que nunca había revelado de unas vacaciones con mi ex, muchas medias sin su par, las llaves del departamento que mi familia dejó abandonado en la costa, y todavía no encaré ni el veinte por ciento de mis pertenencias. Es que en el medio del caos también me encontré con cosas buenas, y eso lo retrasa todo. Ante las cosas buenas que hay que saber detenerse.

Soy una mujer afortunada. Tengo preciosas evidencias de mi paso por Yrigoyen. Y más precisamente, de la entrañable relación que he forjado con mi vecino superstar. Sí, su correspondencia. Cartas escritas de puño y letra, en hojas a veces rayadas, otras cuadriculadas, en papelitos, con la marca de la cinta scotch que las adhería a mi puerta, la fecha, la hora y siempre, siempre, su firma: Julio Argentino Morales. Comunicando infracciones, sugiriendo formas de terminar con la invasión de cucarachas, describiendo en detalle el episodio en que su mujer huyó con las joyas. Conservaré el registro epistolar como si fuera un álbum de figuritas lleno. El resto, lo que no está escrito, también lo guardo. Porque Julio, mi vecino facho, fue el emblema de este edificio de psicóticos. Y lo voy a extrañar.

Segundas partes. Pocas han sido geniales, pero abrigo la esperanza de que San Telmo sea un caso de éxito. El barrio promete y, en cuanto a los nuevos personajes, estuve averiguando. Dicen que en el segundo piso vive un policía. Por lo demás, mis expectativas ya están cubiertas: me voy a vivir con el chico que me gusta. Tal vez la realidad logre seguir superando a la ficción. Quién sabe.

jueves, 4 de octubre de 2012

Yo tengo fe en el poder transformador de la literatura

"Creemos que hay muchísimos libros luminosos aguardando a ser leídos, autores fascinantes y editores inquietos que tienen fe, como nosotros, en el poder trasformador de la literatura. Nos impulsa una idea: convertir la lectura en un viaje delirante a través del espacio. Creemos en exacerbar el imaginario. En llevarte, como a un cosmonauta urbano, al último planeta del sistema solar: Plutón."

sábado, 5 de mayo de 2012

Mi primer libro

Cumplí 28 años el 28. 
Haciendo honor a la coincidencia, el festejo fue precioso, con gente que quiero un montón, toda junta. Esa sensación de cumpleaños es insuperable, ¿no?: mucha gente que querés, toda junta. Sí.
Se trató de un banquete espectacular, con pastas caseras, cordero (?) , muchas bebidas de todos los colores y un estado cumpleañeril generalizado, ese que te pone un toque pasadito de rosca. Además, recibí regalos divinos. Uno en particular, me parece muy pertinente que se los muestre. Miren:





























Es una edición impresa del blog. Eso, eso que leen. Una edición impresa de todo este blog, Tantoporvenir, desde el 2008 hasta ahora. No está absolutamente todo, pero casi. La edición estuvo a cargo de Martín, y también la impresión de las hojas, el anillado, el forrado a mano de las tapas, todo. No puede más de lindo. Tiene los post ordenados cronológicamente,  y al final un bonus track con los poemas y un cuentito. Shanto. Lo recibí y me puse a llorar. De amor, lloraba. Es muy lo más que el chico que te gusta te regale algo así.
En fin. Hay tres ejemplares. Uno es muy para mí. Ji. El segundo está circulando entre mis amigos. Ahora lo tiene Chicho, y lo llama "El libro de Male". Tremendo. Así que, eso, de repente tengo mi primer libro, che.  El tercer ejemplar todavía no tiene destino. Veremos. 
Lalalala.

viernes, 2 de marzo de 2012

La chica de la tapa


chusmear mi post :)
o encontrar la revista en papel acá:

Lunes:
Estación Alem, Subte Línea B. [16.30 - 18.30 hs.
] Boca de entrada y salida del subte, sobre Av. Corrientes casi esquina Av. Alem, mano izquierda.
Martes:
Estación Catedral, Subte Línea D. [16.30 - 18.30 hs.] 
Boca de entrada y salida del subte, frente a la Catedral, sobre Av. Roque Sáenz Peña casi esquina San Martín, mano impar.
Miércoles:
Av. Alem y San Martín (Catalinas). [16.30 - 18.30 hs.]
 Av. Alem casi esquina San Martín, esquina del Banco Galicia, frente al Hotel Sheraton, mano par.
Jueves:
- Reconquista y Lavalle. [13.00 - 14.00 hs.]
 Sobre Peatonal Reconquista, casi esquina Lavalle, esquina del Banco Credicoop.
- Ciudad Universitaria. [18.00 - 19.00 hs.] 
Pabellón III, segundo descanso de la escalera principal de acceso.
Viernes:
Estación Facultad de Medicina, Subte Línea D (Económicas) [18.00 - 19.00 hs.]
 Boca de entrada y salida del subte, a mitad de cuadra sobre Av. Córdoba, mano par.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La novia del mejor

0. Estoy monotemática y me chupa.

1. Fiesta de fin de año del club, me dice. Bueno, vayamos un ratito, le digo.

2. Todo el gimnasio decorado. Guirnaldas, globos y carteles con letras recortadas en papel glasée dorado que forman las palabras BOMBEROS y BÁSQUET, repetidamente.

3. Mesitas con gente. Niños, padres, jugadores, sentados a las mesas, ubicados por categoría.

4. Un show de fin de año conducido por dos animadores. Hacen juegos con el público. Juegos interactivos. Miedo.

5. Llevamos nuestras empanadas, nuestro vino, nuestros vasos, nuestro destapador. Hay quien trajo su heladerita conservadora.

6. Los animadores me eligen para un juego. A mí y a la novia de otro. Nos negamos a ir. Nos aplauden. Al final vamos. Esto es cualquiera.

7. Cuentan que el  juego es bailar al ritmo de la música, en parejas, A LO SHOWMATCH.

8. Mi compañera se niega a bailar. Emprende la retirada, la sigo.

9. Los animadores lo notan. Piden aplausos.Todos hacen palmas. Nos negamos a volver. Los novios toman nuestros lugares.

10. Los novios ganan un champán para toda la mesa, por ser los mejores bailarines de música brasilera. Es que bailaron con una botellita. Menearon las caderas.

11. Entrega de trofeos del club. Le dan una medalla y una gorrita por estar en el equipo de primera división.

12. Pasan un video emotivo. Se trata de fotos editadas por una mamá. Tiene efectos de pelotas de básquet cayendo. Y también el efecto de la foto que gira. Todos los efectos, digamos. Dura como mil siglos.

12. Vamos a fumar afuera. El video fue too much.

13. Anuncian la entrega de premios MVP.

14. WTF OMG, sé muchas siglas pero no sé qué es MVP.

15. "Most Valuable Player", me tira. Una tradición yanki. El mejor jugador de la temporada.

16. "Este premio se lo va a llevar alguien que salió campeón en cadetes. Se fue a probar suerte a otro club..."

18. Apagamos el cigarrillo. Vamos a ver.

19. "No entrenaba hacía un año y medio y me dijo, cuando arrancó el año: si yo sigo jugando así de mal, esto se termina.."

20. ES ÉL. OMFG

21. Que necesitaban gente como él. Que la rompe. Que es un referente.

22. "El MVP 2011 es para...."

23. EL CHINO

24. Ovación. Ovaciónnnnnnnnnnnnnn.

25. Es mi novio.

26. Le piden unas palabras. Me muero muerta.

27. Los nenitos lo bubean. Lo miran como si fuera Magic Johnson.

28. No era subjetividad de minita inlove: ES EL MEJOR POSTA.

29. Vuelve a la mesa. Brindamos con champán.

30. Me llevo todo a casa. El destapador, los vasitos, el trofeo, y al pibe. La tengo re clara.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Cheerleader

Suena el silbato. Dios mío. Empieza el partido, la pelea por el ascenso. La gente arde. Hay tambores, cornetas, chicos con las caras pintadas de blanco y rojo. Somos un montón de gente nerviosa en un club de Ramos Mejía.

VAMOS. 

Sí. Grito. Grito cada vez que hacen un tanto. Aplaudo con fervor. Chiflo cuando el equipo contrario se acerca al aro. Es una locura. Es la final. Y yo no entiendo nada. No entiendo las faltas, no entiendo nada. Y no entiendo, por sobre todo, cómo llegué a ser la novia de un basquetbolista. Yo, con esta "estatura media", con este antideporte encima con el que vivo. No sé. En una época solía ir al gimnasio a hacer bicicleta fija, ¿con eso lo habré conquistado? Llegué a hacer una clase de latino, incluso, que fue muy pero muy triste. Después, bueno, me dediqué simplemente a guardar el carnet vencido en la billetera. Y ahora acá. Las tribunas están repletas: del lado izquierdo, la hinchada visitante; del derecho, la de Bomberos, la nuestra. La nuestra: porque en estos casos, si se habla, es en primera persona y en plural. 

¡Vamos, Chino! Así le dicen acá: Chino. El seis. El GOLEADOR. Yo, que sé su nombre verdadero, siento que tengo muchísima información. Gira, la emboca. Corre, la emboca. Es el mejor de todos. Él me había adelantado que cada tanto pasaba eso: que cada tanto hay magia. Y yo no lo entendía hasta ahora. Me rodean padres, amigos, familiares. Algunos me conocen porque es la tercera vez que vengo, la vencida. Y entonces ya existe la confianza necesaria como para dedicar una cara cómplice de sufrimiento. Porque presenciar el partido es, pongámoslo de este modo: horrible. Esa sensación de miedo permanente. Esa ciclotimia enloquecedora. Ganamos, perdemos, empatamos. Empatamos, ganamos, ganamos, perdemos, perdemos, empatamos, perdemos, ganamos, empatamos. ¡LA PUTA QUE LO PARIÓ! El réferi chifla. Tiempo. Yo no nací para esto. Lo vivo como un mundial. Me voy a fumar un pucho afuera. 

Su papá está dando vueltas por ahí. Se me acerca y le digo: esto es una mierda. Le muestro mis palmas, rojas, irritadas de aplaudir en cada gol. Y hablamos de otro tema, como para bajar un cambio. Vuelvo a la cancha. Los del equipo contrario son odiosos. Tienen esa camiseta verde hórrida. Hay un petiso en particular, que alienta a su propia hinchada como si fuera, no sé, ¿Xuxa?, que me exaspera. Ese y una minita, la novia de alguno, que se vino en unos minishorts desubicados y se hace la linda. Mátenlos.

Arranca todo otra vez, pero con el doble de potencia. Las hinchadas gritan enloquecidas. Los tantos se festejan con intensidad plena, la gente se para. El chino la rompe. Pero pasa algo terrible: a nueve segundos de terminar el partido, nos empatan: 61 a 61. A nueve segundos de ganar, nos empatan, y todos los bomberos queremos morir.

Y entonces el tiempo sumplementario  y rezar. Porque esto es una fuckin ruleta.

Perdemos
Ganamos
Ganamos
Empatamos
Perdemos
Perdemos
PERO LA CONCHA DE LA LORA.

68 a 65: ganan ellos. Quedan dos segundos de partido. DOS y ... última oportunidad: una falta.

Lanza al aro un pibe que tiene treinta y pico de pirulos. Es su último partido y con este se retira para siempre. Si mete los tres tantos: héroe indiscutible del clú.


El primero: ¡adentro! Miedo. Esperanza y miedo de muerte, todo junto.

El segundo: ¡ADENTRO Y LA PUTA MADRE QUE LO PARIÓ!

El tercero: Me siento en una película yanki. En esas de baseball en las que el que el niñito  tiene los tres tiros y le pega a la tercera de home run y se hacen campeones y lo levantan entre todos los del equipo y ¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!

Pero no. No entra. Perdemos.
Los del otro equipo copan la cancha entera con un cantito sobre ser campeones.

Nos quedamos esperando a los jugadores afuera. Suegro se me acerca otra vez. Me pregunta si ya reservamos para las vacaciones. Uruguay es muy caro, me dice. Yo le digo que como acá. Porque vi un montón de magia por primera vez y no me importan las malas noticias. 

¿Sigo siendo tu deportista favorito? me pregunta El chino en el tutú, antes de ir al kiosko a clavarnos una hamburguesa completa. Sí, le digo, de todo el mundo. Y arrancamos.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Amor salvaje de despedida

"Como un elefante que de pronto avanza en estampida, 
Impalpable es una obra que crece en volumen y, ante el menor descuido, 
pisa el corazón del espectador con una sensibilidad asombrosa."

"Un retrato perfecto de la vida de pueblo en los años '50, 
cargada con dosis iguales de dulzura, patetismo e ironía."
Florencia Miranda para El circuito de teatro

"MUY BUENA. Una obra seductora, bella.
Todos los elementos son hermosos, luminosos, vivos.
Un trabajo de iluminación casi cinematográfico."

María Inés Senabre para Espectáculosalamod


"Un trabajo de gran belleza visual,
 una puesta atractiva e inteligente 
que aprovecha al máximo los recursos con los que cuenta"

viernes, 28 de octubre de 2011

No es lo que me parece

Con el vestidete que había elegido -que gracias a Dios (?) pude usar porque el clima se puso las pilas- me parecía que no iba a ser tan goma hablando en público. PRRRRRRRRRRRRRRRR. Error. Soy malísima. Los demás, en cambio, fueron re capos. Así  y todo la entrega de premios estuvo muy genial. No hubo cheque gigante pero sí un cartelito que sostuve frente a cámara de fotos, con mi nombre incluido. Ligué también una remera del Banco Hipotecario que dice CANCHERA y otra de Oblogo. Todavía no me las probé. Pero imaginen. CANCHERA. La voy a usar, al menos para dormir. CANCHERA. También, tocó Sambayoni  y descubrí que lo re bubeo. Y repartí de canuto algunos flyers de Impalpable. Y me tomé un café con leche. Lo único malo fue que algunos amiguitos se quedaron arafue, porque el coso estaba overcapacity. En fin, eso fue malo.
Pero lo demás, re bueno.
Volviendo en el subte, la gente gritaba ¡Viva! ¡Viva! Me parece que lo decían por mí.

viernes, 14 de octubre de 2011

OH MY BLOG #OMB

Me llega un mail a las 11 am. Es de Oblogo. Que llame a tal teléfono, que hay una noticia. Se confundieron y me mandaron un mail a mí que no era para mí, es obvio, pienso. Pero no, que es para mí, me responden. Y llamo.

WTFFOAOTFBFOTBF ? ? ¡! WHAT THE FUCKING FUCK OF ALL OF THE FUCKING BLOGGERS FUCKERS OF THE BLOGSPOT FUCK???? %#!$"#"#%$()???


ME ESTÁS JODIENDO
le digo

¿¿¿¿QUÉ????
le digo

QUE EL JURADO ELIGIÓ TU POST COMO GANADOR PARA EL PREMIO OBLOGO HIPOTECARIO 


QUE HERNÁN CASIARI, GUSTAVO NIELSEN Y ESTHER FELDMAN 


QUE TE GANASTE TRES LUQUITAS


QUE TE ANOTES EN LA FIESTA ASÍ RECIBÍS EL PREMIO


QUE VAS A TENER QUE DECIR UNAS PALABRAS



This is too fuckin fucker blogging much,you fucking blogspot piece of bloggggggggggggggggg.

DIOS MIO Y LA VIRGEN SANTA

Y LA CONCHA DE MI MADREEEEEEEEEEEEEEEEE.

LA LLAMO A MAMÁ.

¡Clarooo, te eligió un grupo de expertossssssssssssssss! ¡Le voy a contar a todo el mundo!, me dice. Y todo el mundo empieza a llamarme.

El jueves ese, seguramente me emborrache.Voy a subir al estrado completamente pasada de whisky, le voy a dedicar el premio a todos los bloggers que siempre me acompañaron y, antes de irme, diré al micrófono: gracias, APTRA. Una vez a un profesor mío de teatro le pasó. Fue a recibir un premio ACE y dijo eso, "Gracias, APTRA", jaja. Ay, qué genial todo. Me fui por las ramas.



martes, 9 de agosto de 2011

Como estrenar un vestido

pero mejor, porque como que te lo terminás de probar y la gente, clap clap clap, te aplaude.


Domingos 19.30 hs
Teatro El espión, Sarandi 766.
Reservas al 4943-6516

viernes, 22 de julio de 2011

Me importas tú y tu tutú

"Vine con el coche", dice. Y nosotras, las minitas independientes que nos pintamos las uñas en el baño del trabajo, que vivimos con dos gatos y tenemos una listita en la heladera que incluye comprar olla mediana y contactar a un astrólogo por la revolución solar. Nosotras que gugleamos re bien, que no nos bancamos ir a la peluquería pero que cada un millón de meses juntamos fuerzas y plata y nos la damos de rubias teñidas. Nosotras. Que nos hacemos las relajadas, las jodidas buena ondi, las copes, las capas, las roqueras que pasaron las mil y una y tuvieron el pelo cortito con anteojos de turista de la Quinta Avenida hace como diez años, dios nos libre y nos guarde. Nosotras que tenemos un user en todas las redes sociales que existen, que festejamos el último año nuevo en Venecia, que ensayamos dos obras de teatro a la vez. Nosotras, gomas, nabas, gilas: viene el pibe, con su tutú y estamos así. Así. Con una sonrisa de oreja a oreja. "Vine con el coche". Y de pronto estamos al lado suyo, de copilotas. Nos ponemos el cinturón de seguridad. Sintonizamos una radio bastante digna. Él está al volante y no la podemos creer: nosotras, que nos llevamos el mundo por delante y también, gracias a nuestra torpeza, cuanto vaso o botella haya cerca, nosotras, esta vez, nos dejamos llevar.

miércoles, 20 de julio de 2011

Lo creemos en serio, y ahora funciona el link

Con mis amigos tenemos un blog que se llama somoslosmejoresamigosdelmundo.blogspot.com, por ejemplo.
Es porque nos creemos los mejores, no sólo por lo de amigos, que sacamos el blog.

En fin, me pareció que venía al caso.
¡Feliz día, bloggers!

viernes, 8 de abril de 2011

Impalpable

Hoy encontramos el final de la obra. No lo puedo contar, porque no va a tener gracia cuando vengan a verla. Pero es muy lindo.

Tururururú.

Vayan preparándose para el tsunami de spam que inundará sus casillas en unos meses.

lunes, 4 de abril de 2011

Chica con mascotas


Juan me dibujó con Astor y Mondiola. Todas las chicas con mascotas queríamos estar ahí, en su serie Chicas con mascotas. Y ahora pasa y es muy todo. A Mondiola la hizo con las manchitas exactamente donde las tiene y así, flotando tranca. A Astor haciendo bardo entre mi pelo gigante, y, claro, aunque él no lo sepa,  Astor es re bardero. ¡A mí hasta me puso las pecas! Ay, me parece demasiado lo más. Estoy re contenta. Gracias, Juan :D

lunes, 28 de marzo de 2011

No voy en el tren del subjuntivo

Seré medio Edith Piaff en Je ne regrette rien mode, pero esa movida de que al tren "de la vida" (?) hay que subirse cuando pasa porque si no todo mal, te juro que no me la creo ni ahí.
Anoche llegué a elaborar una teoría que ya no recuerdo tanto, pero que algo así era: que uno se sube al tren que fukin quiere y puede. Las oportunidades las arma uno, qué vida ni qué vida. Y si no es tren, mejor que sea otra cosa.
Acepto que mi hipótesis peca de relativista y me viene re bien. Con la onda de Edith, dificil sea revisar un poco el pasado. Así y todo, me re banco. Ayer, por ejemplo, quise subirme a dos trenes con el mismo destino: uno lo perdí, el otro nunca salió. Bien. ¿Así que el tren pasa una sola vez en la vida? ¡No, pasó dos y no me lo tomé en ninguna! ¿Y A MI QUÉ? ¿ME VES NERVIOSA? ¿me ves llorar? ¡me tomo un bondi, forros! ¡perversos, psicópatas! ME TOMO UN BONDI, ¿OK? Y no, no me voy a Lobos. Me bajo acá nomás y a Lobos voy cuando YO quiera. No ahora que se hizo re tarde, ¿me captás? Ya son las cinco, las cinco, man. Se me fue el tren; pero yo a ese tren no me pienso subir.
Y re bien. Porque volanteé el timón un poco para allá y al final hice una bocha de cosas por primera vez, ponele. Andar en bicicleta pero en rodado posta; acomodar las carnecitas en la parrilla; regar las plantas de todo un jardín con manguera. Bueno, y pelis y blabla y muchas cosas re capas. Al final, lo más. Y al final, no hay otra posibilidad que lo que efectivamente pasa. Los hubiera o hubiese no sirven para nada. 

domingo, 13 de marzo de 2011

Si de pronto te encontrás muy estresada

fumante un porrito con tu papá en la sobremesa del almuerzo dominical; ya fue.

jueves, 10 de marzo de 2011

Minita

Entre que anoche mi gato rompió para siempre mi computadora, entre que me envío y recibo mails laborales en días feriados que me hacen llorar, y que me lo crucé a Julio y hasta grabé un videíto del viejo que dura 30 segundos pero no puedo bajarlo, llegué a la conclusión de que tengo que ir a la peluquería y hacerme un cambio de look.

Tengo que contarles mucho sobre la charla de ayer con el Coronel.

martes, 8 de febrero de 2011

Easy like a rainy monday

El mercado de las almohadas es mucho más amplio de lo que pensaba. Creo que elegí bien: unas acolchonaditas brasileras siliconizadas. De pronto hay almohadas siliconizadas y yo sé al respecto. Quiero decir, veo cartelitos con precios durante cinco minutos y creo que sé al respecto. Parece que soy de esas personas que piensan que lo más caro seguramente sea mejor. Vejez.

La verdad es que me gusta cuando las cosas tienen fundas de ese plástico transparente tipo pintorcito de jardín de infantes. Ganaron por eso, ellas. Las almohadas. Dos nuevas para reemplazar a la otra, pequeñita, es cierto, pero fiel confidente a la que tanto he consultado -y es obvio que me quedé dormida antes de escuchar respuesta- y que ahora, al fin, tendrá también su momento de descanso.

Lo de easy es cero easy, igual. Odio que me hagan embolsar mi cartera en ese coso para ladrones potenciales. Y también, que no me quieran cobrar si no tengo mi documento, porque no, chicos, no lo tengo nunca. Es decir que tuve que hacer una cola, rebotar en la caja por no llevar conmigo el DNI, ir a un cajero automático bajo la lluvia -y estrenar mi paraguas azul de pajaritos, uiiiiiii-, volver, que otra vez me empaqueten mi cartera, esperar cincuenta mil minutos hasta que me traigan el vuelto y después irme con dos socotrocos de almohadas en la mano porque bolsas de ese tamaño se les habían acabado. De no haber sido porque las funditas plásticas son posta muy aaaaaaaghgh lindas, y porque me re compré dos vasitos iguales a los que mis gatos hicieron trizas el pasado diciembre y eso como que me puso de buen humor, seguro que tiraba todo por ahí y me iba puteando al cajero que, para colmo de Male, mi cara de orto le resbalaba.

Ahora mismo tengo la cabeza recostada en una almohada nueva. Astor y Mondiola me miran con esa cara de amor que ponen cuando no se están peleando. Escucho las gotas de la lluvia pegar en el suelo del balcón y estoy a punto de ponerme cursi. Mejor me voy.

lunes, 7 de febrero de 2011

Ahora ya sé

El protector solar es lo que me había olvidado. Me encantaría ser de esas personas que toman ese color bronceado en la piel. En vez de esto, digo.

Igual, ¿qué importa?
 
Creative Commons License
Esta obra está licenciada bajo una Licencia Creative Commons.