Acaba de tocarme el timbre la vecina de abajo. La que supuestamente anda en silla de ruedas porque tuvo un accidente, esposa del que
se viste de portero los sábados a la mañana. Me tocó el timbre recién, pero sin la silla. Y con una boca que se le quería salir de la cara constantemente.
–Desscoulpamme que habbblee assshé, ess que toovee on accceedente.
–No, todo bien. Decime.
–Miráa, no mee gousshta lo que ashéss.
– ¿...? ¿Qué es lo que hago?
–Yo hassshta las sei de la maneeaanna no me poude dorrmirr. Yo voua tener que mandar a alguiem.
– ¿Mandar a alguien? No entinendo de qué me hablás.
–Mentendéhs, mentendéshh. Vosh teneés un gatoo, juegan hashen pippipipinpanpanpan. Asherr habeea un hombree. Que tu cumpleaneeosh, que todoo. ¡Sescucha todo abajoo! Mentendesh.
– Pero no hice una fiesta ayer, sólo estaba en mi casa.
– Sheee pero los pasitoos sescucha por escalera, no sé qué tenéssh ¿un organito?
– ¿Un organito? No tengo un organito.
– ¡Teneés un organeetoo! Hace papapapapaá. Shoo realmentee...
– ¡No tengo ningún organito!
– Shooo, voua tenerrr que sshaamar alguiem. A tu papá, a la doeeñaa. Shoo haceee dieesh aneeos que vevo acá, mentendésshh? ssho, fue la premeraa que compró departamento acá. Sou doeenea.
– Ajá. Perfecto.
–No me goshta lo que me contestásh.
–No sé qué querés que te diga. No voy a dejar de hacer nada de lo que hago, ni a echar a mis gatos porque te molesta que caminen, te soy sincera. Tendré en cuenta lo que me contás.
– Vosh podéj haceer lo que queras.
– Exacto.
– Pero a la horaa de dormeer, SSHILENCEO.
– Ajá. Y qué sé yo, haré lo posible.
– Reshieeén escuchaaba los paseetoos.
– Mm, yo me acabo de despertar.
– Buenoo, nosé, shee esccucha todo.
– Entiendo, pero no puedo dejar de caminar porque te moleste escucharlo.
– Buenoo sshoo voua shamar aalguiem
– ¿?
– Esshta es la oóultima vez que vengo. Sho no sou de molessstar, para haberr veneedo acá es que realmeentee...voua hablar con Joooleo, con alguiem.
– Hacé como quieras.
– Boenno, grasheeas, me voy.
– De nada, chau.
No quiero morir. Y no sé cuál de todos mis vecinos es más capaz de cometer el asesinato. Por lo pronto, siempre que no me la olvide afuera, doble llave a la puerta de mi departamento.