sábado, 6 de marzo de 2010

Lo bueno es que salí bien en las fotos

Decí que tengo una enorme capacidad de adaptación al medio y, por sobre todo, un vestido nuevo que me quedaba divino. Que si no, es jodida la de salir de imprevisto total a dártela de DeJota Male Star en la fiesta re cumpleañera de tu superamiga amnésica, a lo cheboli. A tomar el toro por las astas.  El toro vendría a ser el problemita técnico de la musicalización del evento, y las astas, mi lovely computadora que en un taxi ida y vuelta fui a tomar.
Los cedés los ordena todo mal y no sé por qué esta chica bajó temas como Stairway to heaven para la sección "Comienzo".  Uau. Bueno. Digamos que la idea del random no da. Digamos que nadie entiende cómo manejar mi Mac.  Así que pasame una birra y mandemos fruta. Ya fue. Qué tanto. Lo de lidear con estas chicas que se acercan cada dos segundos a pedir cumbia puedo soportarlo. Y sí, se tildó el programa y hay bache musical: ¡Perdoooooooón, ya vuelveeee! Y listo. El punto es: voy tener que hacer pogo en Era Muda, por ejemplo, y, chicos, yo Toxic lo bailo en el centro de la pista, no hay vuelta que darle.
No sé cómo fue que al final de la noche bailaba reggaeton sin parar y de la selección musical ya no me encargaba para nada. Igual, creo que mi set había terminado. Seguramente hice abandono de puesto en algún momento entre el contrabando mexicano que fumamos, y todos los Cuba Libres que ingerí, porque esto de ser diyei te da popularidad, y con ella, tragos de arriba durante toda la noche. ¿Qué tal, eh?

lunes, 1 de marzo de 2010

Me están matando

los mosquitos
y las ganas de cantar las cuarenta.

domingo, 28 de febrero de 2010

viernes, 26 de febrero de 2010

Moralismo al palo

El otro día, después de tener que relatarle en resumidas cuentas mis andanzas mexicanas, confirmé la teoría de que Julio, mi vecino, fue milico en sus tiempos mozos.   Es cierto que a lo largo de estos años de convivencia, ya nos había dado una y otra y otra y miles de razones para pensar que  detrás de ese halo de nobleza gauchezca existía un facho importante. Las últimas fueron: la nota manuscrita, también sobre papel cuadriculado y con el sellito del consorcio, que alertaba sobre la "pronta llegada de la INVASIÓN DE CUCARACHAS DEL VECINARIO" (sic),  y que me perdí de fotografiar -una pena-; y el cartelito (lo enmarcaron porque va a estar para siempre, parece) que descansa sobre la reja nueva y pide encarecidamente que los vecinos velemos por la SEGURIDAD DEL EDIFICIO. Aun así, me pareció jevi que el man efectivamente hubiera pertenecido al ejército. Miedo.

Y más miedo otra, sutil, pero contundente, porque quizás todo lo explique: hoy, mirando el resumen de mis expensas, me detuve un touch en la lista de titulares y por primera vez miré su apellido:

"MORALES"
Julio Morales se llama el muy hijo de puta.
Como muy obvio, ¿no?

En fin, creo que para el caso le quedaría tantísimo mejor Julio Alpedo, por ejemplo. No sé. Podemos hacer una lista de sugeridos y, si me animo, hasta la pincho en la cartelera del hall.

martes, 23 de febrero de 2010

In math we trust

SMS de Frank:

Bu. Hang in there, el prox q toque, al menos por estadística, tiene que ser normal. Lov iu amiga.

lunes, 22 de febrero de 2010

La revolución

es tener que abrir el taller a las 7am porque una compa está de vacaciones y, llegado el lunes, olvidarte de hacerlo.

sábado, 20 de febrero de 2010

Dos cosas muy buenas y una un poco mala.

En principio, haberme tomado un colectivo con aire acondicionado. Chequear línea 140: se zarpa.
Otra, el instante en el que uno decide caminar bajo la tormenta para terminar empapado como si se hubiera metido en una pileta olímpica con ese vestido y esas sandalias nuevas.

La última: no tener ni cable ni interné, y que los parlantitos de tu computadora suenen tan bajo. Decí que hay planes.

martes, 16 de febrero de 2010

Maratón de arte


Estaré leyendo un cuentito junto a Cata Alexander, que canta divino.

lunes, 8 de febrero de 2010

Upa

Tenía el re material. Eso de que cuando el sábado a la noche salí de la ducha y decidí qué ponerme,  fui a abrir la bolsa del laverrap y me encontré con un calzoncillo rojo que no era mío, un toallón con palmeras, remeras varias, todo feo y de varón, y ninguno de mis vestidos, ni mi lonita de playa, ni todas mis musculosas, que son tres. Digamos que me habían dado cualquier bolsa. Y que tuve mucho miedo de perder mi placard entero. Miedo de muerte. Y que esa misma noche, pero más tarde, recibí el cd de las fotos de México, pero que en vez de eso tenía el nuevo capítulo de lost, que además ya había visto. Tan blogger todo. Y bueno. Todo así.  No da. Porque tampoco es que quiero ser blogger bajo presión, ¿no? Como que: pará, vida, ¿por qué no te relajás un toque? Porque, ¡upalalá!, ¿no? Digo: ¿qué pasá acá? Qué pasa acá. Podrías onda... relajarte un touch. O sea, aflojar. Parar un toque la moto, ¿no? Como que no tenés que ser taaaaan así, tampoco. No hay necesidad. Como que te zarpás. Digo. Tranca. Tranca, ¿ok? Tranca. Gracias.

jueves, 4 de febrero de 2010

Bailemos


Mi tema favorito del viaje. Nos acompañó camino a San José del Pacífico, en la combi de la muerte, y después lo reconocimos en una farmacia de Tulum que a la noche saca los parlantes a la calle. La música llega hasta El rincón chiapaneco, donde venden las quesadillas más  ricas del pueblo.

lunes, 1 de febrero de 2010

Souvenir

Siendo sincera, pensé que me arrebatarían unas ganas locas de suicidarme: balconear hasta caer en medio de Hipólito Yrigoyen, aplastada por la mochila; morir aferrada al bolso de mano, mejor, con los vasitos de mezcal destrozados en el pecho. Clavarme, después de repatir los regalitos en el taller, una chapa de la oficina en la sien, por ejemplo. Algo así, algo trágico.
Pero no. Raro. Es como si en sangre todavía hubiera una alta dosis de luna llena y plateada sobre mar fluorecente de paraíso tulumeño. O quizás el humo de la pipa del Subcomandante Marcos funcione como escudo chiapaneco a distancia. ¿El gran Quetzalkoatl me estará lanzando plegarias en tzotzil para protegerme de la furia del tiempo desde el Valle de Teotihuacán? Tal vez es Danny que, con la certeza de que el amor es más fuerte, me sigue dedicando cumbias frente al volante de su taxi. Lo sé, también puede pasar que el orgullo de haber hecho entrar todo el mercado de San Cristobal en la mochila que tuve por casa me esté encegueciendo. Que no me esté dando cuenta. O será que todavía sigo desmayada por haber hecho topless frente a las cámaras.  O por haber probado tantas quesadillas, tanto aguacate, tanto tequila.  O que el té de hongos de San José se dignó finalmente a prender, con un poco de delay, y entonces deliro que la vida puede ser linda también acá, en esta ciudad repleta de porteños, sin plaia, ni selva, ni chidos, ni néctar de manzanas, ni agüita de piña, pero con Fernet. No sé. Algo está pasando, que volver es con la frente llena de flores frescas que se toman con soda, y que espero duren: tengo un florero de cerámica oaxaqueño, que llegó sanísimo y salvo, en donde quedarían divinas.

domingo, 10 de enero de 2010

Top 8

* Los boleros que nos dedicaron los mariachis en el Cafe de Tacuba.

* La visita guiada (y robada primero, pagada despues) en ingles a los murales de Diego Rivera.

* La mudanza de cuarto y el descuento por el mal rato.

* Las estaciones gigantes de subte.

*Los mercaditos por doquier, los colores!

* El Jesus de yeso que media un metro y esperaba en los brazos de una chaba para ser bendecido en la misa de la catedral.

* El jugo del restaurant de comidas corridas que salia de un balde gigante donde descargaban los fonditos de las jarras que la gente dejaba sin tomar.

* Los franceses que vimos hoy en el desayuno.

viernes, 8 de enero de 2010

Allá voy

Mi mochila quedó toda deforme. Creo que me voy a caer para atrás. Nada me importa.

Lalalá

¡Lalalalalá!

miércoles, 6 de enero de 2010

Mandar a todos al padrísimo carajo

Comprarme la billetera. Ahí, a la vuelta del laburo. Nada de tiempo, me queda de paso. Depilarme y después llamar a Nico para ir a su casa nueva (pasar por el bazar chino y elegirle alguna cosita).  En el medio, pasar por la mía para bañarme y ponerme algo decente pero que no tenga que meter en la mochila. No. Hasta el jueves voy a estar con la peor ropa que tenga, resignarme a eso.  Ir en taxi. En algún momento, pasar por una farmacia y comprar las curitas. El caladril no; llevo el que hay. Llamarla a mamá  para que le de a Palo el canguro. Ah y el coso ese para la plata. Y el de M. Duras. Darle la copia de las llaves a Palo, ¡no olvidar! Coordinar con papá. Ver si va a pasar a visitar a los gatos o quién. ¡Coordinar con Alejandra cuándo va a venir! Que decida ella lo del precio. Ver qué remeras llevo. Completar con remeras de morley. Check in. El jueves irme temprano del trabajo. No quedarme hasta las mil. De veras. Si todavía no compré cuadernito, comprarlo. Y cigarrillos. Y la yerba. Pero nada más. Lo que tengo está bien. Ir a casa, hacer la mochila. Hilo y aguja. Ponerle botón al short verde. Resolver si llevo perfume o no. Hablar con Julio por tema expensas. Ah, y casi: pagar el alquiler. Tener todo listo. No olvidar nada. Ir a Ezeiza. Tomármelas. Pasarla tan bien que no la podés creer. Después, ya no sé.
 
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