jueves, 28 de julio de 2011

La traición

es ir a la peluquería aun sabiendo que tupeluquerodelavida no va a estar y, cuando finalmente llega la hora de que te atienda su reemplazo, no irte heroicamente al grito de "Qué estoy haciendoooo, Ivaaaaaaaaán."

11 comentarios:

  1. La chancha que deja el chiquero se convierte en jamón. Iván, sabelo.

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  2. y qué onda el reemplazo?
    a veces los cambios son buenos, no?

    (IVAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!!)

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  3. la chancha y los veinteee, lu.

    no, el reemplazo ni se nota, porque tuve que pedirle algo muy específico y aburrido. Pero a Ivan, en cambio, le digo: haceme lo que quieras.


    IVAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAÁN

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  4. que alguien reclute a los reemplazos, por el amor de Alá!

    saludos...

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  5. Te parece?
    Recultamiento de reemplazos y traicioneras. Peluquería jodida, ahí les pedís que te corten las puntas y te rapan.

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  6. Al buen peluquero se lo cuida más que al novio.
    Ellos van y vienen.

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  7. cuando el novio te deja, el buen peluquero está ahí para teñirte de rubia platinada.

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  8. Y para escuchar nuestras penas con sed de venganza.
    Cuanto más atentos y comprometidos con la causa, mayor será la propina.

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  9. Temón ese. Yo no le dejo propina a mi peluquero. O sea, es el dueño del boliche. Pero siempre me quedo con la duda. Para mi no da, ponele.

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  10. No sé, yo tampoco dejo, pero tengo entendido que se estila, por lo menos al que te lava el pelo.
    Pero me da vergüenza. Ellos pensaran, "IDIOTA, DAME LA PLATA". Solo a la manicura le dejo.

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  11. Claro. Yo tampoco dejo. Pero sí: al que te lava, a la manicura, a la depiladora, se les deja. A mí deben odiarme, ahora que lo pienso. Jmmmm.

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