domingo, 27 de diciembre de 2009

Otro regalo navideño

fue encontrarme con mis enemigos públicos en una fiesta. Me miraban mordiéndose los labios como diciendo "qué hambre".  Uno me cruzó en unas escaleras -él subía; yo bajaba- y después de acercar su cara a la mía me hizo: "uhuhuhuhuhuhuh!!", fantasmalmente. Pintoresco, ¿no?, muy de cierre de año.

9 comentarios:

  1. esto ocurrió en esa fiesta a la que no fui? Male, tenes que salir con una camara de fotos para que estos episodios queden registrados en imágenes!! creo que ese sería el mejor regalo de navidad... ;)

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  2. Igualmente, querida Male, lo sobrenatural de todo aquello era la alta cuota de delirio que teníamos los allí presentes, ¡gracias!.
    ¡Que tengas unas muy felices y merecidas vacaciones!

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  3. jalouin
    tétrico



    patético (lo de ellos. lo tuyo de publicarlo es muñeca)

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  4. vick: sí, en esa! El tema de la cámara es que la dejaría olvidada en el taxi de vuelta a casa.

    Bella: te juro.
    También la hija de M.

    Ceci: Claro, a mí porque me gusta exagerar. Atrapo más audiencia :P. Graciaaaas! A mi vuelta nos vemos y salimos de joda!


    nana: total. miedo de muerte mezclado con pabreísmo. chuuuus.

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  5. Mmmm...que feo tener enemigos públicos...todo un laburo.

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  6. No hay mejor cosa que tener enemigos. Eso es glamour.

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  7. psssss! total. No cualquiera tiene gente que lo odie!


    gajes del oficio :P

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